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iMúsica Rock

Rotta – Alhándal

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En los últimos meses se está hablando muchísimo de ellos, ya que están siendo unas de las bandas revelación del pasado 2012 y principios de este 2013. Su segundo álbum, titulado Rotta, está encandilando a los amantes del power, del progresivo y del rock andaluz, a partes iguales. Se llaman Alhándal, y será mejor que les prestéis atención, porque vamos a oír hablar mucho sobre ellos.

Alhandal vienen desde Málaga, desde el Sur, y eso se nota muchísimo en su sonido. Más allá de las influencias power metaleras y progresivas más que evidentes, los malagueños desarrollan en esencia un rock andaluz muy endurecido. Alhándal como tal es un proyecto joven, de apenas cuatro años, surgido en 2009 de las cenizas de la banda TYR. Cuando los miembros decidieron darle un giro a su apuesta musical, enfocándola más hacia el rock andaluz, nació Alhándal.

Su primer largo, Raíces, ya daba muy buena impresión y nos mostraba a un grupo que apuntaba maneras en este nuevo estilo. Con este Rotta, Alhándal se ha confirmado absolutamente como una de las bandas más originales y frescas del panorama metalero español. Rotta es un doble disco conceptual, basado en un relato de Miguel Ángel de la Linde, que narra la vida de Jacob, un joven que sufre una parálisis cerebral, pero posee unas impresionantes cualidades intelectuales.

Alhandal Rotta 2

El disco comienza con Céfiro, una intro muy evocadora, con sonidos de piano y cuerdas, que da rápidamente paso a Lettera I, un exquisito tema acústico que nos introduce en la historia que Alhándal quiere contarnos en este disco. La melodía es llevada en volandas por Yiyi sobre el manto que sus compañeros le preparan, como si de una balsa que transcurre tranquila por un río se tratase. Estos dos primeros temas sirven como introducción a lo que va a ser el disco, pero dejan poco que ver en cuanto a lo musical.

Esto empieza en el tercer corte, Memorandum, que ya nos deja a las claras el rollo que llevan Alhándal, a medio camino entre el hard rock clásico y el progresivo. Las influencias de Dream Theater, Symphony X y demás bandas del estilo están muy presentes, tanto en los ritmos como sobre todo en los arreglos de teclado. Las guitarras suenan espectacularmente poderosas y limpias a la vez, el bajo muy rotundo, manteniendo la base junto a una batería que podría haber quedado más natural en cuanto a sonido, pero que cumple perfectamente su misión. El tema, totalmente instrumental, va viajando entre diversos estilos e influencias, desde el progresivo al rock más clásico, en un ejercicio de maestría musical por parte de los miembros de la banda.

Después de este comienzo tan atípico, el cuarto tema, El Velo Rasgado, nos trae un tema más parecido en cuanto a estructura a lo que estamos acostumbrados a escuchar. Con una melodía muy hardroquera, los arreglos de teclado de Hugo Martín le dan un toque muy especial a El Velo Rasgado, destacando también la voz de Yiyi, que se muestra muy seguro a lo largo de toda la canción.

El siguiente tema es Iris, con un comienzo que parece más propia de la música electrónica que puede desconcertarnos por momentos. El bajo rugiente Francisco G. Nieto empieza a llenar el tema antes de la llegada de las guitarras de Jon Zagalaz y Fran Benítez. Hemos de pararnos en disfrutar del bajo, da gusto el sonido que el grupo ha conseguido sacarle a este instrumento, que en muchos casos queda relegado a un segundo plano. Aquí el bajo suena perfecto, en su sitio, rugiente, llenando y sirviendo de base a todo lo demás. El estribillo nos recuerda a Amadeus o a Avalanch, por lo melódico y evocador. Los arreglos están hecho con mucha elegancia y buscando siempre sonar frescos y diferentes. La irrupción de unos scratches y una guitarra española en la parte instrumental previa al final nos deja con la boca abierta. La capacidad para combinar elementos sin perder su esencia es algo que este grupo sabe hacer a las mil maravillas.

Géminis Alpha se presenta como un medio tiempo tremendamente melódico, donde de nuevo da gusto sentir el bajo llevándote por todo el tema, junto a la voz de Yiyi, que presenta nuevos matices en su voz, un trabajo tremendamente completo el del vocalista. Aunque alguno verán en esta canción algo totalmente despegado del metal, se trata de una canción ciertamente grande, con un estribillo que es puro sentimiento, y una instrumentación genial, en la que puede entrar un cuarteto de cuerda casi sin que te des cuenta hasta el final. Un tema magnífico, hecho con mucho gusto y sentimiento. La voz femenina de Gema, cantante de Biosfear, pone el contrapunto perfecto al tema.

Y contrapunto a todo lo anterior es Frenesí, un tema mucho más rockero y duro que los anteriores, que vuelve a engrandecerse en el estribillo, con un Yiyi desatado. Las dobles guitarras, rítmicas duras con distorsión y limpias arpegiando con diversos efectos, son ya marca de la casa de Alhándal en los estribillos de Rotta.

Detrás de un título como Innuendo, que tanto dice de por sí, se esconde una delicada pieza de guitarra clásica, que se acerca por momentos a las raíces más andaluzas de Alhándal. Por esos mismos derroteros sigue Danae, que comienza con un ritmillo absolutamente flamenco entre el piano y la guitarra. La voz de Danae se intercala en este tema instrumental, mientras los instrumentos van entrando, poco a poco, mostrando un desarrollo cuanto menos sorprendentes, más cercanos a una rumba o a algo de ese estilo que aun tema de metal. Aún así, cualquiera que sepa apreciar la buena música afirmará estar delante de un maravilloso tema instrumental, una verdadera delicia en la que todos los componentes (excepto Yiyi claro) tienen sitio para demostrar lo que son capaces de hacer.

El último tema del primer CD, La Rueca de Aracne nos trae un ambiente más oscuro e incluso agresivo de lo que habíamos escuchado hasta el momento. Es una maravilla ver el recorrido musical y lírico del disco conforme la historia de Jacob avanza. Todos los detalles están calculados y encajan a la perfección. Como la voz de Angel, de Tierra Santa, que colabora en esta canción. El giro tenebroso del tema tendiendo al final resulta magistral, sobre todo porque, sin que nos demos cuenta, Alhándal nos cambia de tercio y nos lleva por los derroteros que quieren, de una forma muy natural. Eso es algo muy muy difícil de conseguir.

A estas alturas de la película uno está ya totalmente enganchado, no solo a la música de Alhándal, sino a la historia de Jacob, por lo que no tardamos mucho en darle al play del segundo disco. Lo primero que escuchamos es Lettera II, que poco tiene que ver con la primera versión, escuchada en el CD 1. La melodía y la letra es mucho más pesada, pesimista y oscura. Esto se pone interesante, ¿verdad?

Alhandal Rotta 3

La Senda de Baal contiene un riff con mucho feeling, y unos arreglos de teclado destacables y elegantes. La ambientación está realmente bien conseguida, y el estribillo nos vuelve a recordar vagamente a los últimos Avalanch, tal vez por las guitarras arpegiadas con ese sonido tan característico.

Los sonidos electrónicos vuelven a estar muy presentes en La Danza de Falcata, como la calma antes de la tempestad. El tema tiene el comienzo más heavy que escuchamos en todo el disco, con unas guitarras atronadoras. El tema sigue por esos derroteros, un metal moderno con toques electrónicos y un Yiyi mucho más agresivo a las voces. Un tema que seguro que funciona muy bien en el directo de los malagueños.

Orionis vuelve a empezar con una base electrónica, y las palabras de Danae resonando junto al piano. La canción se desarrolla tranquila, con la voz de Yiyi alicaída, y con cierto tono de tristeza, que contrasta con los bellos adornos de la guitarra española. Parece que este tema supone un punto de inflexión en la historia, que no vamos a destripar aquí. Pero está claro que a partir de ahora todo parece ir a peor… aunque no en lo musical.

Llanuras Abisales es un tema con mucho Groove, como si de un tema hardroquero con toques modernos se tratase. En lo lírico, está claro que la historia se ha vuelto más oscura y tenebrosa, al igual que la propia música. Es lo bueno de Rotta, que no solo transmite con la letra, sino que cuenta la historia también con la propia música, transmitiendo muchísimo con cada pasaje instrumental.

En esta misma onda sigue El Vórtice, un tema que vuelve a recordarnos a los que ya escuchamos en el primer disco, muy melódicos y con muy buenos arreglos. Estos temas, más directos y tal vez menos complejos en su estructura, seguro que son perfectos para las actuaciones de la banda, ya que no hay que olvidar que este proyecto también hay que presentarlo ante el público, como ya están haciendo por toda España.

Alhandal Rotta 4

Géminis Omega se presenta como la otra cara de Géminis Alpha, el tema que escuchamos en el primer disco. Alpha y Omega, principio y fin. Un tema animado que se viene arriba con un gran riff de guitarra, con muchísimo gancho, combinado con el sentimiento que Yiyi le imprime a la melodía. Un tema de más de ocho minutos que no se hace para nada largo, demostrando la calidad de estos chicos.

El siguiente tema en sonar es La Morada de Shiddhartha, que comienza con un buen solo de guitarra, sobre un medio tiempo acústico. La voz de Yiyi sigue manteniéndose a un gran nivel, transmitiendo muchísima emoción. Los coros del tema son especialmente acertados. El tema explota con otro gran solo en su mitad, muy melódico, que se va desarrollando poco a poco para darnos uno de los momentos más iluminados del disco.

Sit Tibi Terra Levis es una canción instrumental, basada en unos bonitos acordes de piano, acompañados por distintos instrumentos clásicos que le dan un aire de epicismo absoluto, propio de cualquier serie o película de aventuras medievales que tanto se estilan en estos tiempos. En su parte final, el tema muta, ya con toda la banda, ganando en dureza, con algunos detalles de la guitarra sensacionales.

Lettera III pone el broche de oro a este disco, con la misma melodía con la que comenzaba el disco uno, cerrando el círculo y la historia de Jacob.  Con una hermosa narración, engrandecida por el éxtasis musical del grupo, Rotta llega a su fin, tras más de hora y media de música, sentimiento y emociones a flor de piel.

Un trabajo verdaderamente impresionante el de estos chicos de Alhándal, que han demostrado ser capaces de llevar a cabo una obra de tal magnitud y no solo salir indemnes, sino muy bien parados, llevando al oyente en un viaje maravilloso a través de melodías por la vida de Jacob, en una historia profunda, con moraleja, muy bien desarrollada además. Un disco muy recomendable para todos aquellos que quieran escuchar algo fresco, y en especial, para los amantes del progresivo. La sombra de Dream Theater es alargada, sí, pero con “pupilos” como Alhándal, eso casi se puede considerar una bendición.