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iMúsica Rock

Animal Solitario РLeo Jim̩nez

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Leo Jiménez es sin duda alguno uno de los artistas más carismáticos del panorama metalero español. Desde que su voz empezara a sonar en el disco Vientos De Guerra de Saratoga, en 1998, cuando contaba con tan solo 19 años, Leo se ha convertido en una de las mejores voces del metal, ya no español sino internacional, considerado por muchos como el mejor frontman de nuestro país. Así lo ha demostrado en Saratoga, Stravaganzza, Leo/037 y ahora en su carrera en solitario, como Leo Jiménez.

Animal Solitario es el primer disco 100% Leo Jiménez, o al menos así lo intenta dejar claro el cantante en toda la promoción previa que ha hecho sobre el trabajo. Su aparatosa salida de LEO/037, ahora llamados Zero3iete, estuvo rodeada de polémica. El proyecto parecía perfecto para Leo, pero aparentes disconformidades con el otro alma máter del grupo, el guitarrista Ix Valieri, acabaron provocando la salida del vocalista, que tras unos meses se ha querido centrar en un proyecto propio al cien por cien.

Así, rodeado de grandes músicos y amigos, es como se presenta Leo Jiménez en esta nueva etapa. A la batería cuenta con Carlos Expósito, inseparable compañero desde que éste entrase en Stravaganzza. Al bajo encontramos a otro ex de Stravaganzza, Edu Fernández. Y para completar el combo, en las guitarras está Antonio Pino, ex guitarrista de Ankhara, que también se ha unido a este proyecto desde el primer momento, según cuenta Leo. Animal Solitario, grabado en los Estudios Casa de la Música en Fuenlabrada, localidad natal del vocalista, ha contado con la producción del propio Leo junto a Anti Hornillos. Y el resultado es, sin duda, un disco de metal con un Leo desatado y demostrando que queda cantante para rato.

De hecho, el primer corte que suena cuando comienza el disco se titula, nada más y nada menos que Declaración de Intenciones, un nombre que dice muchísimo, y que encierra una intro poderosa y muy heavy, que se une al rugido de un león para hacernos entender que ESTO  es Leo Jiménez. Si alguien pensaba que iba a ser más comercial o más blando (más tras su fichaje por Warner), se quedará con la boca abierta al escuchar esta declaración de intenciones en toda regla.

La intro da paso a Desde Niño, el segundo tema del disco y también segundo videoclip que hemos podido disfrutar de este trabajo. Un tema poderoso en lo musical, que sigue dejando a las claras el estilo que va a seguir el disco, y muy emotivo en su letra, con Leo recordando cómo conoció el heavy metal y como este estilo le ha llevado a ser lo que es hoy en día, como músico y como persona. La canción suena muy Saratoga, en los tiempos en los que Jiménez era el vocalista, naturalmente, y su final es tremendamente coreable. Buen arranque, sí señor.

Misantropía comienza a sonar igual de potente que el tema anterior. Con un rollo más macarra, y una letra absolutamente misantrópica, Leo se queda vacío y suelta todo lo que tiene que soltar sobre la gente que le rodea. Suponemos que la letra está hecha en un mal día y aunque el vocalista tenga ciertos momentos misantrópicos, también habrá cosas de la gente de su alrededor que le gusten. El solo de Antonio Pino nos sorprende en la mitad del tema con un feeling espectacular.

El primer single que escuchamos de este nuevo disco fue Tu Destino, otro tema que deja claro el estilo que Leo va a seguir en esta nueva aventura en solitario. Suena poderoso, con unas guitarras muy crujientes, un bajo que sostiene la base rítmica de la banda y una batería que deja muchos destellos de calidad, algo que ya conocemos de sobra en Carlos Expósito, capaz de tocar de todo y además hacerlo estupendamente. El estribillo de este tema es de los más coreables del disco, y seguro que es uno de los más cantados en directo.

El siguiente tema en sonar, Del Amor al Odio, comienza diferente a todo lo escuchado hasta ese momento, más tranquilo y limpio al principio, en una onda que podría acercarse incluso a Sòber. El bajo de Edu suena más sucio y desgarrado. El tema se va a acelerando conforme avanza, con una letra que parece llevada por el resentimiento del que se ha sentido traicionado. Y que cada cual entienda lo que quiera… El final, con Leo absolutamente desatado y llegando a tonos imposibles para otros, encantará a su seguidores de la primera época de Saratoga.

Tu Triste Soledad nos muestra la historia de alguien que ha cambiado sus ideales, sus principios y hasta a sus amigos por dinero y fama fácil, y que ahora está sumido en esa soledad de la que habla el título. Un tema que, musicalmente, puede ser algo más simple que los anteriores, con un ritmo algo más relajado, pero sonando igual de potente.

La caña como tal vuelve con el trepidante comienzo de No Hay Más Canciones Para Ti, un tremendo cañonazo que desde el primer momento revienta en tus oídos. Leo en estado puro, demostrando su versatilidad vocal. Las guturales de Mero Mero (Cuernos de Chivo) le dan un toque más agresivo si cabe al tema. La batería de Carlos Expósito suena poderosa y elegante a la vez, algo que muy pocos son capaces de conseguir. El momento de Antonio para lucirse en el solo le sale redondo, con un solo más técnico y con ciertos toques neoclásicos que queda fantástico, y que luego se revuelve para convertirse en un rabioso ir y venir de notas. Tremendísimo el tema, posiblemente de lo mejor del disco.

Corazón Salvaje se nos muestra algo más accesible, con un Leo algo más recatado, y con un estribillo más comercial (donde como curiosidad suena también la voz del productor Anti Hornillos en los coros). El solo de Antonio Pino le da ese toque de furia a la canción, que aún así parece encaminada más al público femenino que a otra cosa. Una pequeña licencia que Leo se puede permitir, aunque no represente el “espíritu” de este trabajo.

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Y es que la balada llega después, con Qué Tendrás, que comienza con acústicas y un Leo cantando con cierto tono melancólico. El tema se engrandece a partir del puente, sonando más agresivo, aunque sin perder ese tono melancólico. La letra nos habla sobre “algo” que convierte a los amigos en enemigos, que hace perder la cabeza a muchos y es buscada por todos, como símbolo de felicidad. El tema se viene muy arriba tras el segundo estribillo, con unas partes muy heavies y vocalmente realmente espléndidas. ¿Había dicho balada? Tal vez para luego…

Parece que no hemos tenido que esperar demasiado para encontrarla, y es que Vuela Alto si se puede considerar una balada con todas las letras. Una melodía preciosa sobre un lecho de acústicas mecen el tema hasta que en el segundo estribillo por fin entran potentes las guitarras. Se escuchan algunos arreglos orquestales que acercan por momentos al tema al sonido de los primeros Stravaganzza.

El último del disco es una versión de Misatropía, en la que Tanke Ruiz apoya a Leo en las labores vocales, realizando una gran función. El tema no ofrece nada nuevo, pero es curioso escuchar este tema con otra voz. El feeling que tiene Tanke es lo más llamativo de esta versión. Tal vez no llegue a los tonos de Leo, pero lo cierto es que sus voces empastan bastante bien.

Animal Solitario se nos presenta como un gran disco para ser el primero en la carrera totalmente en solitario de Leo Jiménez, un tío que ya tiene muchísimas tablas y sabe lo que se hace en cada decisión que toma. El disco suena heavy cuando tiene que sonar heavy, y algo más comercial en determinados momentos, algo totalmente comprensible. Lo que si podemos asegurar es que los seguidores de Leo Jiménez van a estar encantados con este disco, y seguro que el vocalista madrileño capta a nuevos fans con este trabajo, que ya está presentado por todo nuestro país.